La tensión arterial indica la presión con la que la sangre circula por esa red de vasos sanguíneos. Se han determinado unos valores de referencia para tener controlado este factor estableciendo que 120/80 mm Hg es la tensión normal. Por encima de esos valores se hablaría de hipertensión o tensión arterial alta, por debajo de esa cifra de referencia se trataría de un caso de hipotensión o tensión arterial baja.
Ambos escenarios representan un riesgo cardiovascular para quien lo padece, por lo que es necesario determinar el origen de esta condición para iniciar el tratamiento más adecuado.
¿Qué hacer cuando se tiene la tensión arterial baja?
En el mercado existe un amplio espectro de medicamentos para la tensión baja que deben ser siempre prescritos por un médico especialista. Por otro lado, existen algunas pautas que desde Residencia Las Matas, te recomendamos para la tensión baja que sería interesante poner en práctica para mitigar los síntomas de la hipotensión en el momento en que se manifiestan:
- Aflojar las prendas de vestir para evitar que la persona afectada se sienta agobiada. Conviene que no haya muchas personas en la estancia y que esta disponga de espacio suficiente.
- Tumbar boca arriba al afectado y elevar las piernas del suelo unos 45º. Esta posición favorecerá a la circulación para que el riego sanguíneo lleve oxígeno al cerebro y a otros órganos vitales.
- Si la persona afectada presenta náuseas o mareos y hay posibilidad de que vomite, lo adecuado es recostarla de lado para evitar un eventual atragantamiento.
- Cuando no se ha producido la pérdida de conciencia, la ingesta de agua y azúcares puede paliar los síntomas de la bajada de tensión de un modo más rápido. La hidratación y el incremento de la glucosa en sangre resultan muy beneficiosas en estos cuadros. En caso de pérdida de conciencia no se debe administrar ningún líquido o alimento.