La senectud o vejez, es la etapa de la vida en la que muchas capacidades de nuestro cuerpo quedan disminuidas pero, en contraposición, es la etapa donde se consolida la plena madurez psicológica. La sociedad actual es incapaz de distinguir el rango de edades de las personas adultas, como si fuera lo mismo tener 72 años que 90. Se piensa que los ancianos pertenecen todos a la misma categoría.
A continuación, definiremos el concepto de senectud y daremos unas claves para comprender mejor sus etapas y características.
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Definición del concepto de senectud
La senectud se puede entender como la última etapa de nuestra vida, donde su característica principal es el envejecimiento biológico. Se dan por válidos los sinónimos ancianidad o vejez. Debemos señalar que existen ciertas diferencias entre estos tres términos:
-La vejez sería un período de tiempo que empieza a una edad concreta (éste varía en función de cada cultura, época de la historia y contexto social). Una persona podía entra en la vejez a los 40 años en la Edad Media.
-La ancianidad, por el contrario, llega más tarde que la vejez, y hace referencia a la última etapa de nuestra vida.
-La senectud tiene un matiz implícito que las anteriores palabras no incluyen en sus acepciones, y es el deterioro del organismo debido al paso de los años.
Características de la vejez
No todas las personas son iguales, por eso es importante hacer una separación entre lo que podríamos denominar la edad biológica (que hace referencia a la funcionalidad de los órganos) y la edad cronológica (el tiempo que ha pasado desde nuestro nacimiento hasta hoy). No siempre tienen por qué coincidir, ya que hay algunos órganos que pueden estar más deteriorados que otros por genéticas o hábitos de vida.
Lo que sí podemos hacer es determinar una serie de características que son bastante habituales en senectud y que se manifiestan en mayor o menor medida en casi todos nosotros:
- Se percibe un considerable aumento en la presión sanguínea
- Subida notable del denominado “colesterol malo”
- La piel se vuelve más fina y pierde su flexibilidad porque perdemos colágeno en nuestro organismo
- Debilitamiento de los huesos y músculos
- Pérdida de los órganos sensitivos (problemas en los ojos, los oídos y hasta en el tacto o el paladar)
- Disminución paulatina de la actividad cerebral
- La sexualidad, por el contrario, puede resultar más satisfactoria tanto desde el punto de vista físico como emocional
- Indicios de menopausia en las mujeres y también de andropausia en los hombres
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