El consumo de vitamina C suele asociarse con la curación de resfriados y gripes, pero este ácido ascórbico desempeña múltiples funciones importantes en el organismo. Una de las más destacadas es que facilita la absorción del hierro presente en los alimentos y también optimiza su utilización una vez absorbido.
Participa en la transformación de varios aminoácidos, que son elementos imprescindibles aportados por las proteínas de las carnes, huevo y quesos fundamentalmente, elementos importantísimos para el funcionamiento del sistema nervioso y hormonal.
¿Qué alimentos son los que tienen vitamina C?
Fundamentalmente las frutas cítricas (mandarina, pomelo, naranja). También la tienen el resto de las frutas, en menor cantidad, como manzana, melón, pera, plátano, kiwi, melocotón, cereza, piña, mango, fresa, mora y frambuesa.
Las hortalizas también tienen vitamina C, por ejemplo el tomate, brócoli, repollo, coliflor, zanahoria, acelga, espinaca, apio, hinojo, lechuga, pimiento, pepino, rábano.
Si se consumen crudos, se aprovecha mejor. La diversidad en la alimentación garantiza un aporte completo de nutrientes, ya que todos los componentes de los alimentos son necesarios para mantener una buena salud.
Beneficios probados de la vitamina C
- Es vital para la salud del cerebro.
- La vitamina C te pone de buen humor.
- Reduce el estrés y la ansiedad.
- Ayuda a combatir la depresión.
- Reduce los síntomas de fatiga.
- Puede retrasar considerablemente el temido deterioro cognitivo asociado con la edad y el paso del tiempo
- Mejorar la función tiroidea en dosis bajas
- Regular la presión arterial y promover un mejor flujo sanguíneo.
- Además, se sugiere que la vitamina C puede tener propiedades anticancerígenas y ayudar a aliviar los síntomas del tratamiento contra el cáncer.
Efectos secundarios de la vitamina C
En cuanto a los efectos secundarios, la ingestión excesiva de vitamina C puede ocasionar malestares estomacales, dolores de cabeza, calambres y diarrea. En individuos con deficiencias previas, dosis elevadas podrían propiciar la formación de cálculos renales. No obstante, hasta el momento no existe evidencia científica sólida que demuestre que dosis grandes de vitamina C, como 10 gramos diarios en adultos, sean tóxicas o perjudiciales para la salud, ya que al ser hidrosoluble, el exceso se elimina a través de la orina.