Cuidados especiales para los mayores en verano

El verano es una estación que, sin duda, es la que más se disfruta ya seas niño o adulto. Tanto mayores como pequeños, todos somos más felices cuando nos vamos de vacaciones y podemos disfrutar de ese lugar especial en la playa, en la ciudad o en campo, ya sea en solitario o acompañado. A pesar de todo ello, es conveniente tener en cuenta ciertos cuidados y precauciones de cara al verano y poder disfrutarlo de la mejor manera posible junto a las personas que queremos.

Todos sabemos que no tenemos la misma salud ni forma física en nuestra juventud que cuando vamos envejeciendo, por eso es altamente recomendable prestar mucha atención a nuestros familiares y amigos para evitar accidentes.

Es muy importante que nuestros mayores estén hidratados para evitar la deshidratación por el sol. Aunque no se tenga sed es conveniente que nuestros mayores ingieran un mínimo de 2 litros de agua al día y que coman frutas. Es de vital importancia también, refrescar cada cierto tiempo la piel mediante el uso de paños húmedos o baños. Además, debemos mantener una temperatura adecuada en el hogar o en las estancias en las que pasen más tiempo.

En cuanto a los cuidados en la calle, es recomendable que nuestros mayores lleven siempre una botella de agua y una viserapara protegerse de la deshidratación y el sol. A mayores, es aconsejable utilizar crema solar especial para las zonas que van a estar expuestas al sol.

Sobre todo, en esta época, es cuando debemos tener especial cuidado. Es recomendable que no consuman alcohol ni sal, ya que puede ocasionar a que el cuerpo se deshidrate de forma más rápida que de costumbre. Para una mayor tranquilidad, es conveniente que contactemos con ellos por lo menos una vez al día para poder asegurarnos de que se encuentran bien y en buen estado.

Con esta serie de consejos, todos podremos disfrutar de un verano mucho más completo. No todo es cuestión física, si no también, nos debemos preocupar de su salud mental.

El verano es la época donde una cantidad apreciable de mayores se quedan solos, siendo la principal causa de esto que gran parte de los familiares cercanos toman estos meses para disfrutar de sus vacaciones y generalmente los dejan a cargo de alguien que pueda asistirlo con alguna regularidad.

En este verano, debido a la pandemia del Covid-19, debemos respetar las normas de seguridad establecidas en cada Comunidad Autónoma con el fin de evitar el contagio y cuidar de nuestra salud.

Cuidar de la salud física de las personas mayores se vuelve vital en los meses del año en los que más sube la temperatura. La salud mental en estas fechas también puede verse muy afectada ya que, según varios estudios, casi el 12% de la población perteneciente a la tercera edad se siente sola a diario.

La salud de nuestros mayores puede verse muy afectada por las altas temperaturas y se debe evitar, en la medida de lo posible, que puedan sufrir tanto insolaciones o enfermedades derivadas de la exposición al sol como pueden ser los golpes de calor. Según un reciente estudio realizado por el IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales), el 11,4% de los ancianos se sienten solos todos los días por lo que cuidar de su salud mental es todavía más importante en estos meses.

Estas cifras, con la llegada del verano, se incrementan debido a los viajes de familiares y allegados que abandonan durante unos días el entorno. A esta problemática hay que añadir la crisis sanitaria actual y el miedo al contagio en encuentros sociales.

Algo de suma importancia también en el cuidado de nuestros ancianos es la protección solar. La piel de las personas mayores es más delicada y está debilitada por lo que la prevención frente a los efectos del sol tiene todavía más importancia en ellos.

La utilización de protección solar es imprescindible cuando la persona mayor sale de su casa. Se debe usar como mínimo factor 50.

Además, en verano, las horas de sueño se alteran. El calor nos hace dormir menos horas y descansar menos por lo que estamos más cansados durante el día. Evitar esto es muchísimo más importante cuando se trata de personas mayores ya que las horas de sueño para ellos son esenciales para descansar y recuperar las fuerzas perdidas a lo largo del día.
Los expertos recomiendan tener unos horarios fijos lo que nos permite regular las horas de sueño, así como realizar ejercicio moderado (en los casos en los que sea posible) durante el día para aumentar el cansancio y la sensación de sueño, ayudándoles a que concilien mejor el sueño.

Realizamos una serie de recomendaciones para poder cuidar la salud física de las personas más mayores en estos meses donde el calor nos juega malas pasadas:

  • Mantenerse hidratado. En temporadas de mucho calor, el cuerpo va perdiendo una gran cantidad de agua y es muy importante mantenerse hidratado. El cuidador, debe ser quien incentive al paciente a beber agua y poder asegurarnos del bienestar de nuestros mayores.
  • No utilizar ropa de abrigo. Para su comodidad, es recomendable utilizar ropas o prendas con la que se encuentren lo más cómodos posible y que sea transpirable para evitar el sudor o que pasen mucho calor. Materiales idóneos como el algodón o lino entre otros.
  • No hacer uso de alimentos o bebidas con cafeína o con alcohol. Este tipo de bebidas, nos ocasionarán mucha más sed por su alto contenido en azúcar por lo que es preferible, que nuestros mayores no abusen de estas bebidas o alimentos.
  • Evitar salir en horas de más calor. Para que el paseo o el ejercicio sea lo más confortable posible, es recomendable salir a pasear a ciertas horas en las que la radiación o el sol sea mucho menos dañino. También, es aconsejable que la persona mayor siempre utilice gorra o sombrero y que vaya por zonas de sombra.
  • Mantener una buena temperatura dentro del hogar. Hay que poner especial atención a la temperatura que tenemos dentro de nuestra casa, sobre todo, si vivimos con niños o con personas mayores. Entre 22 y 24 grados es la temperatura idónea para evitar golpes de calor o cualquier síntoma de mareo.
  • Consumir fruta y verduras. Debido a su alto contenido en agua, la fruta y la verdura es un alimento que se recomienda consumir con alta frecuencia en temporadas de mucho calor. En verano, el gazpacho o ensaladas son magníficas recetas para nuestra dieta.
  • Vigilar las horas de sueño al día. Es aconsejable dormir unas 7-8 horas para controlar el sueño a lo largo del día y evitar el cansancio. También, está demostrado que, si se duerme bien y las horas necesarias, nos ayuda a mejorar la memoria e incluso, disminuir la depresión.
  • Vigilar la tensión arterial: Los diferentes tratamientos médicos a los que se deben someter los ancianos suelen repercutir en su tensión arterial, normalmente subiéndola, por lo que hay que controlarla para que su salud esté en perfectas condiciones. El calor también puede alterarla, por ello, hay que vigilarla periódicamente con la ayuda de un tensiómetro.
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